
jueves, 30 de agosto de 2007
Sylvester Stallone y Woody Allen

miércoles, 29 de agosto de 2007
Poli Díaz Vs. Pernell Whitaker
Cuando en el 91 le presentaron la oportunidad de aspirar al título mundial frente a Pernell "Sweet Pea" Whitaker, viajó a Norfolk, Virginia, con unos cuantos kilos de sobrepeso. Sus entrenadores lo tuvieron metido en saunas un montón de horas al día comiendo solo manzanas y peras para que adelgazara. Los días de entrenamiento no fueron como debieron ser, Poli se corrió sus juergas y, como se supo después, folló todo lo que quiso antes del combate.
Así que, claro, Whitaker, uno de los mejores pesos ligeros de todos los tiempos, le dio un buen repaso. Poli hizo un combate más que digno, contando con que no iba debidamente preparado y que su contrincante era "Sweet Pea", un tío que estudiaba al enemigo a fondo, se escurría y esquivaba casi todos los golpes. Poli Díaz salió y se tiró dando vueltas por el ring al rededor de Whitaker durante los doce asaltos, intentó boxear frente a un hombre superior a él en todos los aspectos; falló casi todos sus golpes y su culo fue a la lona al menos dos veces. A partir del 4º y 5º asalto, Poli ya había perdido el combate, se dedicaba a cubrirse mientras escapaba de Whitaker y lanzaba de vez en cuando uno de sus "puñetazos como tranvías" que pocas veces llegaban a ser efectivos.
En los últimos asaltos, con Poli Díaz tambaleándose por el ring y plantando cara a duras penas, su entrenador le dijo: "!Poli, tienes que dar la vida!" y se pasó gritándoselo hasta el final del combate. Poli no decayó en ningún momento, se comió los puños de su contrincante cada vez que fue necesario y siguió lanzando perrugazos que de vez en cuando aturdían al "Sweet Pea". Contra cualquier otro boxeador, Whitaker hubiese aprovechado una de sus ráfagas de golpes para tumbarlo. Pero Poli sacaba sus puños y evitaba las distancias cortas cada dos por tres. Whitaker se retiraba a sus esquina cuando terminaba cada asalto con rostro de satisfacción pero al mismo tiempo de exasperación.
Durante uno de los asaltos, Poli se quedó inmóvil frente a Whitaker, como esperando otra sesión de hostias, y el campeón le dio la espalda al "Potro de Vallecas". Poli intentó dejarlo tocado, pero poco a poco las posibilidades eran menores. Aún así, levantó el brazo derecho en dirección al sector del público proveniente de España y el colectivo gritó: "¡Poli, Poli, Poli, Poli...!". En el 11º asalto Poli consiguió el golpe que tocó a Whitaker, e incluso le derribó contra una esquina. El 12º asalto fue posiblemente el mejor para el español, se entregó a tope y tuvo claro que no iba ganar el combate pero que no sería por falta de huevos. Peleó incluso a cabezazos.

(El Potro de Vallecas tumbando al campeón)
Para cuando sonó la campana, El Potro tenía una muñeca rota, una costilla fracturada y el hígado machacado. El Guisante Dulce había ganado el combate, y Poli Díaz nunca volvería a ser el mismo. Pese a que perdió el combate, se embolsó un gran cantidad de dinero que se fue metiendo poco a poco en la vena a golpe de jeringuilla. Después de eso, sólo volvió a boxear de forma esporádica y por la necesidad del dinero; entonces ya no era ni una sombra de lo que fue a finales de los 80. Incluso hizo una exhibición con Mickey Rourke (en la época en que el actor quiso retirarse del cine y dedicarse al ring, que, según decía, era su gran pasión) y se hizo colega del actor, metiéndose juntos en una trifulca en una discoteca de Oviedo (Poli habla de ello aquí, y la historia completa se puede leer aquí). En fin, El Potro salió del subsuelo para termina volviendo a él. Tras su caída, el boxeo en España volvió al sitio donde llevaba estancado mucho tiempo.
Actualmente trabaja en las obras de la ampliación del metro de Madrid, totalmente rehabilitado, vive en Vallecas, y dice que "No tengo pensamiento de volver. No quiero, salvo que me ofrezcan unos millones. ¿Que si podría? No soy ni manco ni cojo. Tendría que bajar cinco kilitos por lo menos, porque estoy peso pesado, pero tampoco apetece. Hay combates que da vergüenza verlos porque es descarado que están amañados. Mejor dicho: ponen a darse tortas a hombres de primera con otros de segunda".
Aquí podéis ver una parte del combate:
Si después de ese combate lo más importante para Poli hubiese sido el boxeo, como tiempo atrás cuando ganó 20 de sus 32 combates por K.O., en lugar de la heroína, hubiese tenido más oportunidades tanto a nivel nacional como internacional. Pero cuando quiso volver nadie daba un duro por él, y con razón. Claro que eso era lo lógico, no era un tipo de muchas luces por muy boxeador nato que fuera. Y la derrota frente a Whitaker fue como el penalti fallado por Roberto Baggio (mi futbolista preferido en la época que me dio por el balón) en la final del mundial de fútbol entre Italia y Brasíl. Le da cierto aire épico de no se qué-que sé yo. Si por algo dice un amigo que lo de ser del Atleti va con mi personalidad.
"Soy Poli Díaz, nací hace dos días y pego puñetazos como tranvías".
(Poli Díaz junto a Mickey Rourke)
Música Imprescindible: Jeepster
Presentación
